- La directora general de Protección Civil, Almudena Pérez, da algunos consejos a tener en cuenta en caso de precipitaciones abundantes o riadas.
- Para ayudar a prevenir estas situaciones, la Junta de Extremadura cuenta con ‘SPIDA’, un sistema digital que monitoriza la situación de los principales caudales en la región.
- El comienzo del otoño deja en Extremadura una temporada marcada por intensas precipitaciones, tormentas, granizo y algunas incidencias.
La situación meteorológica dará signos de apaciguamiento en los próximos días, pero el riesgo y los peligros seguirán presentes durante esta estación y, previsiblemente, durante el invierno. Por ello, es importante tener presente algunas recomendaciones de las autoridades en materia de emergencias y seguridad ante estos episodios de clima adverso.
Desde la Dirección General de Protección Civil y Respuesta a la Emergencia de la Junta de Extremadura, Almudena Pérez llama a la ciudadanía a “no hacer de la emergencia otra emergencia”. Es decir, lograr mantener la calma en situaciones de riesgo, teniendo claro cuáles son las indicaciones generales, dependiendo de cada situación.
Por ejemplo, en casos de inundaciones que afecten al domicilio propio, “lo primero que tenemos que pensar es en ponernos a salvo e intentar olvidarnos de salvar objetos, desplazarnos siempre a una zona segura de la vivienda, a la planta superior por lo general”. Almudena Pérez comenta otras acciones adicionales que se pueden llevar a cabo, como cortar la luz y el gas de la vivienda, siempre que esto no comprometa la seguridad personal.
La seguridad en casa también depende, en buena medida, de la limpieza rutinaria de los canalones para que no se obstruyan, o asegurarse de que las entradas no tengan obstáculos delante que puedan dificultar la evacuación. Otra posibilidad durante episodios de desbordamiento de caudales es encontrarse en algún vehículo. Esta situación es más delicada, ya que puede darse en carreteras anegadas donde el desplazamiento sea difícil.
La directora general de Protección civil advierte de la sensación de control que se puede sentir al volante: “El coche nos puede dar una falsa seguridad que en realidad no tenemos, lo mejor que podemos hacer es estacionar el vehículo y trasladarnos a un lugar seguro, nunca atravesando zonas inundadas”.
Según el conteo de víctima del Centro de Integración de Datos de la DANA de Valencia, más de una veintena de los fallecidos se encontraba en garajes, vehículos o carreteras en el momento de la tragedia. Almudena Pérez comenta los riesgos específicos que añaden esos escenarios: “No podemos calcular el nivel de agua en la carretera desde el coche, ni saber si el firme está deteriorado, ni qué fuerza trae la corriente, o incluso si hay algún obstáculo bajo el agua como puede ser un bolardo”.
Pero si hay un consejo transversal a todas las situaciones en las que pueda darse en una inundación, ese es “subestimar el poder del agua y la curiosidad humana, hacer esa foto para redes sociales o sacar el mejor vídeo del agua cayendo, lo vemos continuamente en redes sociales y no somos conscientes del riesgo que supone exponerse”.
Además de garantizar la propia seguridad, es indispensable seguir siempre las indicaciones de las autoridades y, especialmente, las de Protección Civil. En ese sentido, la información pública se convierte en un factor clave para la supervivencia. El seguimiento de las fuentes oficiales permite conocer mejor el avance real de la emergencia. Además de los famosos Es-Alert, Pérez menciona otras como pueden ser los bandos de los ayuntamientos, la AEMET, redes sociales oficiales de la Junta de Extremadura o el 112 a través de sus canales. Todo ello, cuando ya se haya declarado la emergencia.
Pero antes, la red de Protección Civil en Extremadura también ofrece mecanismos a toda la población para poder anticiparse. El Sistema de Predicción Inteligente de Inundaciones (SPIDA), desarrollado por la Junta de Extremadura, permite hacer un seguimiento en tiempo real de los principales cauces presentes en la región, a través de varias estaciones distribuidas por zona.
Este servicio, entre otros, refuerza la seguridad siguiendo una de las máximas de Protección Civil: “Cuanto más tiempo tengamos para reaccionar, mejor podremos proteger a la población”.